Oculta flor turquesa de asombrosa belleza,
resguarda un pequeño verdugo de una multitud.
Hallada y hermosa en el Bosque de Robin Hood,
su nuevo señor la mueve a un lugar de rara dureza.
Sus heridas con savia por mutiladas espinas,
desvelan el cándido de tan preciosa pinta.
Las manos humanas las tocan con gracia,
cuando el verdugo empieza por fin la desgracia.
Vendida de mano en mano por esterlinas de oro,
humanos enferman por savia infectada.
Por belleza turquesa llega a América pronto,
dejando ciudades con gente hostigada.
En tierras borinqueñas que arriban navíos,
yace turista luego de guerra por su anglo país.
Nativa boricua consuela su mundo gris,
lo adora, lo ama y lo saca del mísero vacío.
